Mira nuestra juventud,

que alegría más triste y falsa

Mira nuestra juventud

(Jorge Gonzáles.1984)

“Los últimos vientos de los setentas, se mueren. Mira nuestra juventud, que alegría más triste y falsa”, cantaba la juventud latinoamericana hace más de 20 años atrás, pero el eco de esas mismas palabras parecen escucharse con mucha fuerza todos los días, sobretodo el accidentado día viernes 16 de abril pasado en que tuvo lugar la celebración del día del alumno en nuestro Instituto Nacional.

Ya finalizaba la actuación del primer grupo musical, cuando comenzó a caer lo que se había anunciado el día anterior, la primera lluvia del año. En ese momento, el evento musical con más convocatoria de público, se vio interrumpido por algo tan trivial como una pequeña lluvia, que con un poco de poder mental se habría podido prever su solución antes de que los equipos ya estuvieran mojados. Me imagino que en una empresa tan excelentemente confiable (como todas las que contrata nuestro tan querido centro de alumnos) solo bastaba con haber visto el informe del tiempo la noche anterior para implementar alguna medida, como instalar el escenario bajo la parte techada del zócalo, o en la jaula, o poner alguna carpa o algo para que la actividad no se viera interrumpida por la lluvia. Lo único que se puede esperar (aunque es casi imposible en estos tiempos) es una disculpa de la productora hacia las bandas que perdieron tanto tiempo y que en la mayoría de los casos pensaron que no iban a poder tocar, además de todo el público que perdieron por la interrupción casi interminable del traslado de equipo, instalación, ecualización, etc., etc.

Sin embargo, lo que más me llamó la atención (o ahora recién me di cuenta), fue la nula capacidad innovadora de las bandas institutanas. De los 5 años que llevo en este colegio no he visto una banda que cante sus propios temas en español, para que todos podamos entender de que quieren hablar, de que dice tal o cual canción. Es absolutamente respetable y admirable el estilo metal, pero ¿Es necesario que casi el 100% de las bandas que toca pertenezcan a este estilo?¿Dónde están los grupos de Hip-Hop, cumbia o de rock en español? ¿Por qué no revisamos el sistema que utilizamos para seleccionar a las bandas y lo hacemos público?

Otro punto interesante es la imitación casi milimétrica de la cultura metal-NORTEAMERICANA, o lo que trata de ser una imitación. Por ejemplo, un vocalista de una banda tributo a Metallica, tiene que tratar de ser James Hetfield. Se deja el pelo tan largo como puede (me refiero a la figura ochentera de este personaje), ocupando las mismas ropas. Algunos llegan al extremo de gastarse cientos de miles de pesos para tener una guitarra lo más parecida posible a la de su ídolo. Incluso podría apostar que ven los videos de conciertos de Metallica, y tratan de hacer lo mismo que ellos en sus actuaciones en vivo. En el fondo todo esto ayuda a la pérdida de la identidad propia y original de un artista, siendo reemplazada por este ideal de llegar a ser como una estrella de rock ultraimitada o lo que sea, porque si tocamos igual que Metallica vamos a triunfar al igual que ellos -deben pensar los líderes de bandas tributo.

El público también de alguna manera ha contribuido a esta situación. Corean canciones que muchas veces no saben ni qué significa exactamente su contenido, todos los años van y cabecean, saltan, hacen “mosh”. El denominado “mosh” es una especie de pelea colectiva producida por un ritmo más fuerte dentro de una canción. Esto para mí representa exactamente el significado de la juventud en nuestros tiempos, “Luchar contra no se quién, no sé bien por qué, no sé que dicen las canciones y se escucha mal, pero igual estoy aquí pasándola bien, en mi juventud y mi vida vacías”.

Por otro lado este estilo en Chile es considerado rebelde, inadaptado, casi anárquico. Podemos escuchar el discurso de todos los metaleros: “El reggaeton vale callampa, es comercial, es monótono”, esa es su ideología, pero si analizas cuántos millones de dólares produce la industria de música metal, y lo poco y nada que han variado sus temáticas durante la existencia de esta movimiento, tu opinión puede empezar a cambiar hacia esos empresarios de pelo largo y negro, disfrazados para parecer músicos auténticos.

Propongo varias soluciones (aunque quizá ninguna sea tomada en cuenta, que es lo más probable). Que a la hora de audicionar, todas las bandas toquen un tema propio en español, el cual tendrán que tocar de los primeros dentro de su repertorio si llegan a quedar. No dejar al tipo que toque más como “James Hetfield” o “Dave Mustaine”, sino que a la banda de metal con más identidad propia, con más futuro musical. También definir los cupos sobre cuantas bandas de metal se van a presentar, cuántas bandas punk, de hip-hop o de reggae estarán disponibles. Aparte de éstas, puede haber miles de formas de fomentar la música en nuestro colegio, de menguar en parte esta monotonía de un estilo musical en las tocatas, así como en las fiestas se ha impuesto el reggaeton.

Buscar una innovación constante y progresiva que haga surgir grandes grupos, que de verdad aporten a la música, la cual no debemos entender como un solo de guitarra o una batería con doble pedal, sino a una obra entera, con temas, con algo que decir. De alguna forma, utilizar la música para que realmente rompamos esquemas, para dejar de ser esa juventud alegre, triste y falsa, esa del diario de Eva. Para que el himno de la generación del bicentenario sea en el futuro: “Mira nuestra juventud, que alegría más pulenta y choriza.”

Chao,

Ricardo Saavedra A.

This entry was posted on Lunes, Mayo 3rd, 2010 at 4:28 PM and is filed under Entretenimiento. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

7 Responses to “Mira nuestra juventud,”

  1. David Says:

    Te cito:

    “Por otro lado este estilo en Chile es considerado rebelde, inadaptado, casi anárquico. Podemos escuchar el discurso de todos los metaleros: “El reggaeton vale callampa, es comercial, es monótono”, esa es su ideología, pero si analizas cuántos millones de dólares produce la industria de música metal, y lo poco y nada que han variado sus temáticas durante la existencia de esta movimiento, tu opinión puede empezar a cambiar hacia esos empresarios de pelo largo y negro, disfrazados para parecer músicos auténticos.”

    ¿Aló? Diga eso de la “poca innovación” de algunas corrientes Metal. Para eso está el medio escrito, para explayarse todo lo que quiera y no caer en mediocridades como en la que acabas de caer.
    ¿Conoces Tool? ¿Conoces Riverside? ¿Conoces (…)?
    Si para ti, metal es Iron Maiden y Metallica en conjunto con afines, estás mal Ricardo.
    Di si quieres “el Metal que tocan los que hacen aquellos tributos”.
    Tus palabras se repiten todos los años por distintas bocas… entonces yo debería decir: ¿”Que palabras tan alegres, tristes y falsas”· con tono de J. González? Por favor.

    Y concuerdo en que hay niñitos que se tratan de asemejar demasiado a su ídolo de su banda favorita, que no debería ser así y etc… pero dime:
    ¿Cuánto es el talento del que canta Reggae?
    Si el talento y el empeño que le ponen los niños-metal a su interpretación-copia musical es mayor al del Reggae…

    Muchos han hablado y hablado de ésto tooodos los años. Pero gritar es fácil, actuar y atreverse no. Atreverse a tocar cumbia no es fácil, y no es que la discrimine, pero hay otros que sí. Si no se atreven, ¿qué le vas a hacer?

    Eso.

  2. Tomás Says:

    El mosh no es una pelea grupal es una forma de pasarlo bien y divertirse aunque aveces hay gente qe va a puro patear cabezas, y la mayoria de las personas que escuchan esta musica saben bien de lo que hablan las letras aunque sean en ingles.

  3. Ricardo Says:

    la verdad es que me importa una raja lo que digan,

    es tu opinion pero no la mía,

  4. negro Says:

    escuchaste colapso? entonces no habli wea!

  5. Alvaro Says:

    Encontré pésimo el comentario, para conocer las realidades de las audiciones, lo difícil que es llegar a mediar los estilos con lo que finalmente saldrá en el Día del Alumno, cuál es la proporción entre bandas cover y bandas con temas propios, cuántas bandas son excelentes covers y llevan años practicando pero aún intentan quedar… tienes que estar ahí, informarte, y tener más ampkitud de mente. Adiós.

  6. Fernando Says:

    Una opinión bastante objetiva, para quien vio solamente el primer número.
    Claro, no me pondré como un niñito-metalerito a defender a los grupejos, pero admitamos que los compadres que tocaban Metallica les salía realmente bien; su coordinación, técnica y ”potencia” (llamémosle a la energía que imparten al público) eran realmente de buen nivel.

    Los demás grupos todos tenían lo suyo, y hasta hubieron innovaciones como por ejemplo la banda que tocaba funk (red hot)

    Creo que tu crítica es bastante cerrada de criterios, si no te gusta el género metal, está bien… pero no por eso bájale el perfil a bandas que se esfuerzan para dar un buen show, y a fin de cuentas eso es lo que es…un simple show para ir a pasarlo bien.

    La opinión de alguien a quien le fascina el jazz
    Saludos.

  7. Alexander Says:

    Ricardo Says:
    Mayo 7th, 2010 at 7:42 PM

    la verdad es que me importa una raja lo que digan,

    es tu opinion pero no la mía,

    ______________________________________

    Qué mediocre tu respuesta, si eres reportero no puedes responder así. Comparto bastantes puntos contigo, pero me llama la atención que esta no es una noticia, sino una opinión (lo cual, para mí, no corresponde para un medio de información colectiva donde debiera predominar la objetividad) y para peor sin argumentos sólidos. Y el fenómeno que mencionas es algo mucho más amplio de lo que expusiste, es todo un tema social, así que mal… espero que ningún profesor de Lenguaje lea tu artículo. Lee más.

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